Home / Contactos

Secciones
Foro
Tratados
Libros
Autopista Tel Aviv
Ayuda al Viajero
Chat

Saber Más
Quienes Somos

Estudiante

El gran sabio Salomón, escribió: “ACUERDATE DE TU CREADOR, EN LOS DÍAS DE TU JUVENTUD”. Eclesiastés 12:1.

Joven: Recuerda que el tiempo no se detiene, las arrugas y las canas vienen acercándose a ti, cada día.

El profeta Isaías dijo: “LOS MUCHACHOS SE FATIGAN Y SE CANSAN, LOS JÓVENES FLAQUEAN Y CAEN; PERO LOS QUE ESPERAN A JEHOVÁ, TENDRÁN NUEVAS FUERZAS; LEVANTARÁN ALAS COMO LAS ÁGUILAS; CORRERÁN, Y NO SE CANSARÁN; CAMINARÁN Y NO SE FATIGARÁN”. Isaías 40:30-31.

Hay millones de muchachos, que abandonan sus estudios; porque se cansan de la disciplina estudiantil.. Algunos se revelan contra sus padres y se marchan de sus hogares, ilusionados por personas que aparentan ser sus amigos.

Jesucristo nos dejó la ejemplar historia del hijo pródigo: “Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.

Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”

Jóvenes: Despierten, el mundo paga mal… “Los que siguen vanidades ilusorias abandonan la misericordia de Dios”. Compartan esta historia con sus amigos, oren juntos y congréguense, en la Iglesia Evangélica más cercana.

Regresar

© Copyright 2005 JALARM. Derechos No Reservados.