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“Hubo
un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan, este vino por
testimonio para que diese testimonio de la luz a fin de que todos
creyesen. El no era la luz, sino para que diese testimonio de la luz;
aquella luz verdadera que alumbra todo hombre, venía a este mundo, en el
mundo estaba y el mundo por el fue hecho, pero el mundo no le conoció. A
lo suyo vino y los suyos no le recibieron a los que creen en su nombre
les dio potestad de ser hechos Hijos de Dios”.
Jesús
es la estrella resplandeciente de la mañana. Jesús es el sol de
Justicia. Los profetas fueron como las estrellas que alumbran en la
noche oscura, las alumbran hasta que aparece el sol. Jesús es el sol de
justicia, la estrella resplandeciente de la mañana.
Por
esto, cuando estemos en la Nueva Jerusalem viviendo con El eternamente y
para siempre, la Biblia dice que “no habrá allí más noche y no tienen
necesidad de luz de lámpara, ni de luz de sol, porque Dios el señor los
iluminará y reinará por los siglos de los siglos, para siempre. Amén.
Ese
mismo Jesucristo que dijo: “Yo soy la Luz del Mundo y el que me sigue no
andará en tinieblas, dijo también, en Mateo 5:14: “Vosotros sois
la luz del mundo y una ciudad asentada sobre un monte no se puede
esconder, ni se enciende una luz y se pone debajo de la cama, sino sobre
el candelero y alumbra a todos los que están en casa, así alumbre
vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras
y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos”.
Jesucristo alumbró esta tierra durante 3 años y medio. Predicó el
Evangelio a toda criatura, ese mismo Jesús que anduvo predicando y
alumbrando son su Palabra, nos ha mandado que prediquemos el Evangelio
por todo el mundo a toda criatura.
La
Biblia dice: “El principio de tus palabras alumbra”; así que amado
lector, nosotros estamos aquí en lugar del Señor, para iluminar el
camino de los que andan en tinieblas. Quizás recuerdan la experiencia
que vivió el pueblo hebreo en Egipto: Durante 3 días hubo tinieblas
sobre toda la tierra y solamente había luz en las casas de nuestros
hermanos hebreos; porque Dios hace diferente entre el fiel y el infiel,
entre el que cree y el que no cree.
Si usted
es un creyente, está puesto como Luz del Mundo en medio de la oscuridad.
La oscuridad representa la ignorancia la luz es la Palabra del Señor,
así que no tenga miedo de alumbrar dando testimonio de Jesucristo. El es
la luz del mundo y nosotros somos luz del mundo así como El.
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